Home Madre M. Escolástica nos habla de ... Madre M. Scolastica "Regola vivente"
Conformados con Jesús PDF Imprimir Correo electrónico

febbraio 2012 scolastica

«Los santos manifiestan de distintos modos la presencia poderosa y transformante del Resucitado; han dejado que Cristo alcanzase plenamente su vida hasta poder afirmar con san Pablo “ya no soy yo quien vive, sino Cristo que vive en mí” (Ga 2,20). Seguir su ejemplo, recurrir a su intercesión, entrar en comunión con ellos, “nos une a Cristo, del cual, como desde la Fuente y desde la Cabeza, mana toda la gracia y toda la vida del mismo pueblo de Dios” (LG 50).
 La santidad, la plenitud de la vida cristiana no consiste en realizar empresas extraordinarias, sino en insertarse en Cristo, en vivir sus misterios, en hacer nuestras sus actitudes, sus pensamientos, sus comportamientos. La medida de la santidad nos es dada de la medida que Cristo alcance en nosotros, de cuánto, con la fuerza del Espíritu Santo, modelamos toda nuestra vida sobre la suya. Es el ser conformados a Jesús, como afirma san Pablo: “A los que desde siempre ha conocido, los ha predestinado a ser conformes a la imagen de su Hijo” (Rm 8, 29). Y san Agustín exclama: “Viva será mi vida plena de Ti” (Confesiones, 10, 28)».

- Benedicto XVI, 13 de abril de 2011 -

febbraio 2012 scolasti2El don de la vida

Mientras en el Parlamento italiano está en discusión el proyecto de ley sobre el aborto, Madre Escolástica reza, ¡pero no sólo! El 15 de mayo de 1976 escribe a Loris Fortuna, el hombre político que, después de la aprobación de la ley sobre el divorcio, sostiene ahora la despenalización del aborto. Algunos pasajes de la carta:
«Yo pienso: si cuando estaba Usted en el vientre de Su madre hubiese podido razonar, no le habría nunca consentido a Su madre que le hiciese abortar, en el caso que ella hubiese querido hacerlo, y ahora, si Usted quiere portarse con sabiduría y coherencia, en la verdad, tendría que desistir de su propósito de hacer aprobar la ley. ¿Cree Usted que Dios omnipotente no puede ofrecer su Providencia a muchos millones más de hombres, Él que ha creado el Universo y todos los habitantes existentes hasta ahora, los que actualmente existen y los que existirán en el futuro, cuando ya no existirá Usted?... Piense bien que Su alma ha sido creada por Dios y redimida por Jesucristo con su preciosa Sangre... Quien Le escribe es simplemente una conciudadana Suya italiana y cristiana, sin más títulos que los de quererle y desear todo bien verdadero, en particular el eterno. Corresponda a la invitación y le ayudaré todavía con mi pobre y ferviente oración».

 

Aumentar o disminuir la fuente

La vida en imágenes

MS30cap1981.jpg

Noticia de última hora

Tos llamados a la santidad

«A través de las beatificaciones y las canonizaciones, la Iglesia da gracias a Dios por el don de sus hijos que han sabido responder generosamente a la gracia divina, los honra y los invoca como intercesores. Al mismo tiempo, presenta estos fúlgidos ejemplos a la imitación de todos los fieles llamados por el bautismo a la santidad, que es meta propuesta a todo estado de vida. Los santos y los beatos, confesando con su existencia a Cristo, su persona, su doctrina, y permaneciendo estrechamente unidos, son casi una ilustración viviente de uno u otro aspecto de la perfección del Divino Maestro.
Al mismo tiempo, mirando a tantos hermanos y hermanas nuestros que en toda época han hecho de sí mismos una ofrenda total a Dios para su Reino, las comunidades eclesiales son llevadas a tomar acto de la necesidad que también en este nuestro tiempo haya testigos capaces de encarnar la perenne verdad del Evangelio en las circunstancias concretas de la vida, haciendo de ello un instrumento de salvación para el mundo entero».

- Benedicto XVI, 17 de diciembre de 20007 -

De los notes personales de Madre Escolástica

«Corresponder siempre generosamente a todas las invitaciones del Maestro Divino y vivir la vida de Él en el total abandono y sabiendo superar por amor suyo las dificultades que encuentro, ofreciendo todo a Él por amor y por la salvación de las almas.
Difundir la paz, imitar al Maestro Divino que, aunque tuviese mucho de que quejarse de los que estaban cerca de él por sus muchos defectos, sin embargo no hablaba de ello nunca, y procuraba difundir a su alrededor su paz divina.
Escuchar como María Santísima la voz de Jesús que habla a mi corazón y seguirla para mi siempre mayor santificación.
Hacerme útil para la gloria de Dios y la salvación de las almas. Maestro Divino, me postro a tus pies santísimos y te pido perdón por todo. Dame la gracia de aceptar siempre y cumplir siempre tu santísima voluntad, porque esto sólo cuenta para mi alma: el cumplir tu santa voluntad».