Año vocacional FP

25 enero 2019 – 24 enero 2020

Un año para redescubrir, con gozo, el misterio de nuestra vocación paulina y para proponer a los jóvenes la santidad como «el rostro más hermoso de la Iglesia».

Un año para vivenciar que «el don total de sí a la causa del Evangelio es algo estupendo que puede dar un sentido a toda una vida» (Papa Francisco).

Un año para «salir al encuentro de los jóvenes donde se encuentran, reencendiendo sus corazones y caminando con ellos» (cfr. IL 175).

Un año intenso de oración, reflexión y de numerosas iniciativas vocacionales, organizadas posiblemente a nivel de “Familia” y por ello pensadas y vividas “conjuntamente” por los Institutos presentes en los diversos territorios.

Un año iluminado por la visión del Fundador que «vagando con la mente en el futuro le parecía que en el nuevo siglo personas generosas sentirían cuanto él sentía…» (AD 17);

Un año para hacer resonar la llamada a «sentirnos profundamente obligados a hacer algo por el Señor y por los hombres y mujeres de nuestro tiempo» (cfr. AD 15) y por tanto para «reavivar el don de Dios que hemos recibido».